Abuelos integrados y queridos

1 de Septiembre del 2020

Los usos y costumbres de la sociedad actual y la tecnología que nos ha cambiado por completo los estilos de vida relacionados con el aprendizaje, consumo, pagos, entretenimiento, de todo, promueve el aislamiento de nuestros adultos mayores que, no solo por su edad, sino también por la falta de sus habilidades digitales, se han convertido en seres un tanto ajenos al mundo de hoy.

Nada más ilustrativo que ver en los bancos cómo hay filas de personas mayores pidiendo asesoría en sus trámites pues no logran familiarizarse con la banca electrónica.

Observen en sus casas cuántos controles se requieren para ver alguna serie en Netflix, por ejemplo, o cómo la música ha dejado de sonar pues los tocadiscos ya no se usan y no todos los abuelos pueden armar su “Playlist”.

Urge poner atención a esta realidad y manejar con calidad humana, tanto en las familias, como en las instituciones de servicios y desde luego en las políticas públicas para que logren integrarse y familiarizarse con las dinámicas del mundo actual.

  1. Hacer una guía visual, paso a paso, para que logren hacerlos procesos digitales que más se les dificultan.
  2. Escuchar y escuchar y escuchar sus historias contadas una y otra vez, sin prisa, con atención, haciendo contacto visual. Así enseñamos a los hijos a tener empatía por los demás y a los mayores los hacemos sentir importantes.
  3. En momentos de pandemia como éste, hacerles sus compras, sus pagos, para que sigan en casa, y cuando superemos esta etapa de contagio, acompañarlos para que sean ellos los que disfruten esa salida.
  4. Los esquemas de alimentación y de movilidad de la tercera edad tienen sus propios requerimientos. Hay que ver que su nutrición sea la adecuada y enseñarles rutinas de ejercicio de acuerdo a su estado de salud para reducir los tiempos de vida sedentaria.
  5. Fomentar convivencias constantes los abuelos y sus nietos, ayuda a las nuevas generaciones a reforzar su sentido de pertenencia familiar, sus raíces, el orgullo de sus apellidos y los sensibiliza ante las etapas de la vida para participen en las soluciones y el acompañamiento que cada generación requiere.
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Cambio de mentalidad

Dedicarles tiempo, escucharlos, sacarlos de paseo, leerles contenidos positivos, pedir que colaboren en algo para hacerlos sentirse útiles, son actitudes que generan seguridad, autoestima y felicidad en los mayores.

“Tratarlos bien” significa también crear facilidades para que hagan lo que les gusta y lo que necesitan en el día a día, pero de una manera más sencilla.

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“En mis tiempos…”

Cada vez que los abuelos mencionen frases como “En mis tiempos…” dan a entender que su oportunidad y su sitio ya han pasado. Hay que entender y hacérselos entender a ellos que todavía son sus tiempos. Seguramente ya no van a un centro nocturno, pero pueden visitar una galería, un museo, un parque tranquilo.

Proponte cambiar las frases que salen de ellos mismos como: “Eso es cosa de jóvenes” por otras más positivas que se encaminen a cuidar su autoestima.

Al hacerlo con los abuelos, lo haces también por ti y por tus hijos, pues les enseñas cómo deberán cuidarte cuando les toque el turno.

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Tiempo libre para cosas nuevas

Hay que asociar la vejez con tiempo libre, con oportunidad desde aprender algo nuevo, con actividades que los hagan sentirse útiles.

No es una felicidad que se alcanza por lo excitante de la vida, es una felicidad que se refleja por la satisfacción de los logros y la fortaleza espiritual.

La tercera edad no cierra caminos, abre otros nuevos. Es la etapa perfecta para dedicarse al crecimiento personal y a tareas desconocidas.

Si tú ya eres una persona mayor y te sientes cansado o enfermo, debes esforzarte por estar cerca de la gente, por compartir actividades con otras personas que se encuentran en situaciones similares.

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Las nuevas generaciones

Es importante que la sociedad se dé cuenta que ser viejo es una situación que les va a llegar, que es inevitable y, por lo tanto, hay que enseñar a las nuevas generaciones a sensibilizarse con esta realidad.

Hay que enseñarlos a respetar la capacidad, el ritmo, sus valores, comportamientos, deseos y la propia organización de la vida de los adultos mayores.

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Políticas públicas que reflejan protección y cariño

Como alcaldesa de Escobedo he generado políticas públicas transversales para cuidar la salud y el bienestar

integral las personas de la tercera edad, creando soluciones que les permitan llevar una vida autosustentable y alejarlos de la depresión, el aislamiento y el abandono social.

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Inclusión laboral: Capacitación y empleo para mayores de 60

Nada más valioso que la experiencia de vida que tienen los adultos mayores.

Parte de mis propósitos es crear condiciones para que las personas ya jubiladas desarrollen habilidades, sobre todo digitales, que les permitan trabajar en distintas áreas si así lo desean.

Su conocimiento y experiencia es útil en infinidad de proyectos como mentores y acompañantes de los nuevos emprendedores millennials que se inician en el mundo profesional.

En Escobedo siempre hemos premiado a empresas y comercios que facilitan el empleo de los adultos mayores.

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